El Lotus de Bond
Porque no sólo de Aston Martins viven los agentes secretos, los seguidores de Bond también se acuerdan del Lotus que aparecía en “La espía que me amó”. Como hay mucho fan loco con demasiado tiempo libre, a uno se le ocurrió convertir su Lotus Elise (el Espirit ya no se vende) en un coche submarino.
Mola ¿verdad? y además es un coche verde ya que emite poco CO2 y así no contamináis las algas.
El inventor en cuestión no se llama Q, se llama Frank Rinderknecht y tenéis más información en http://www.telegraph.co.uk




























