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Relojes

Capeland Shelby Cobra 1963, persigue la victoria con una precisión sin igual

Es bien sabido dentro del gremio, que la maison Baume & Mercier, ha estado siempre íntimamente relacionada con el mundo del automovilismo. Sus piezas, de elaboración completamente artesanal, destacan por su diseño atemporal, pero elegante a la vez. Si a esto le unimos una increíble precisión y una resistencia fuera de lo normal, tendremos el cóctel perfecto, para dar vida a relojes con un carácter muy especial, como el Capeland Shelby Cobra 1963.

En esta ocasión ha querido rendir homenaje al fundador de Carroll Shelby Inc., una compañía con la que mantiene una estrecha relación. Baume & Mercier fue además un antiguo piloto de Fórmula 1, que posteriormente se dedicó al diseño de automóviles.

Shelby, quién también llegó a correr Las 24 Horas de Le Mans, se caracterizaba por su gran voluntad y espíritu de resistencia, que fueron las principales cualidades que le ayudaron a convertirse en todo un campeón. Precisamente, Baume & Mercier se inspiraron en uno de los vehículos desarrollados por este constructor, para dar vida a una exclusiva serie de relojes. El escogido fue uno de los Cobras más exitosos dela historia. Nos referimos al modelo CSX2128.

Los nuevos cronógrafos Capeland Shelby Cobra 1963 llegan en dos versiones, limitadas a 1.963 ejemplares. Una, con caja de 44 mm en acero pulido y satinado, y otra con las mismas dimensiones, en acero con tratamiento ADLC. Ambas evocan esa tenacidad necesaria, para conseguir que se hagan realidad los sueños. Estas nuevas piezas que fueron presentadas en el SIHH 2016, incorporan el calibre Valjoux 7753, que es un movimiento mecánico automático de fabricación suiza.

El aspecto de la esfera es sin duda un guiño al mítico salpicadero del Cobra. Y es que la esfera sin duda impone mucho. En ella encontramos muchos elementos, pero todos en su debido orden. Por lo que resulta muy fácil leer la información de una manera bastante nítida. Las manecillas toman la forma de un volante de competición, mientras que el segundero presume del logo del fabricante de automóviles.

El conjunto se completa con una llamativa correa, que es la que termina de darle ese toque marcadamente deportivo. En el primer modelo, la correa es de aligátor negro con forro cubierto de caucho amarillo y hebilla tradicional. En lo que se refiere a la segunda versión del Capeland Shelby Cobra 1963, se ha apostado por una correa de caucho vulcanizado de color negro, que incluye un cierre desplegable con sistema de seguridad.

 

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