¿Qué reloj lleva Donald Trump?

Donald Trump es una figura que ha dominado la escena pública durante décadas, y su estilo personal siempre ha estado definido por una opulencia sin complejos. Como empresario inmobiliario y figura política, su imagen proyecta éxito, poder y una clara predilección por lo dorado. En este contexto, los relojes que elige no son meros accesorios para dar la hora, sino extensiones de su propia marca personal. A diferencia de otros coleccionistas que buscan piezas técnicas o discretas, él suele optar por modelos que hablen un lenguaje de autoridad y estatus inmediato.

El reloj más famoso de Donald Trump: Rolex Day-Date

Si hay una pieza que define la muñeca de Donald Trump, es el Rolex Day-Date en oro amarillo de 18 quilates. Este modelo es mundialmente conocido como el «Rolex President», un apodo que se consolidó después de que varios mandatarios estadounidenses, como Lyndon B. Johnson, lo convirtieran en su estándar de elegancia. Trump suele lucir una versión clásica de 36 milímetros con el emblemático brazalete President de eslabones semicirculares.

La elección de este reloj no es casual; el Day-Date fue el primer cronómetro de pulsera en indicar el día de la semana con todas las letras, además de la fecha. Su diseño robusto pero lujoso encaja perfectamente con el gusto de Trump por el oro, un material que también domina el interior de sus residencias y hoteles. Actualmente, un modelo similar en el mercado de segunda mano o vintage puede rondar los 15.000 a 30.000 dólares, dependiendo de su estado de conservación y de la esfera específica, ya que a menudo prefiere la variante con dial color champán que resalta el conjunto dorado.

Otros relojes que ha llevado Donald Trump

A pesar de su lealtad al oro amarillo, la colección de Trump guarda algunas sorpresas que revelan un gusto más refinado de lo que se podría pensar a simple vista. Una de las piezas más notables es su Vacheron Constantin Historiques Ultra-Fine 1968. Se trata de un reloj cuadrado de oro rosa, extremadamente delgado, que el exmandatario eligió para una de las noches más importantes de su vida: la jornada electoral de 2016. Es un reloj de gala, sofisticado y mucho más discreto que sus opciones habituales, lo que demuestra que sabe adaptar su estilo a los momentos de mayor formalidad institucional.

Otra pieza icónica en su haber es el Patek Philippe Golden Ellipse. Este reloj, diseñado bajo la proporción áurea, destaca por su forma ovalada y su sencillez. Trump posee una versión en oro amarillo con una esfera azul profundo, un diseño que nació a finales de los años 60 y que sigue siendo un símbolo de elegancia atemporal. Recientemente, también se le ha visto con un Rolex Day-Date 40 en oro rosa con esfera verde oliva, un regalo que recibió durante una entrevista grabada y que representa la evolución moderna del clásico que tanto le gusta.

La relación de Donald Trump con la relojería

Para Donald Trump, los relojes son instrumentos de comunicación. No es el tipo de coleccionista que busca complicaciones mecánicas oscuras o marcas independientes de nicho; él prefiere las casas relojeras que forman parte de la «Santísima Trinidad» o que son símbolos globales de riqueza, como Rolex, Patek Philippe y Vacheron Constantin. Su relación con este mundo es la de un usuario que valora el prestigio por encima de la técnica pura.

Curiosamente, su interés por este sector le llevó a lanzar su propia línea de relojes en 2024. Estos modelos, comercializados bajo su nombre, incluyen desde piezas accesibles hasta un tourbillon de lujo valorado en 100.000 dólares. Esto confirma que, para él, la relojería es tanto una pasión estética como un vehículo de negocio y marca personal. Sus gustos son coherentes: piezas que se ven a distancia, preferiblemente en metales preciosos y que refuercen su imagen de hombre de éxito.

Curiosidades sobre los relojes de Donald Trump

Una de las anécdotas más comentadas recientemente en los círculos especializados es el regalo de un reloj de mesa de Rolex. Durante su primer mandato, un grupo de ejecutivos suizos le entregó un reloj de escritorio inspirado en el diseño de un Datejust, con su característico bisel estriado y esfera verde. Este objeto permaneció en el Despacho Oval, convirtiéndose en un detalle curioso que unía la diplomacia con la pasión por la marca de la corona.

Además, destaca su tendencia a llevar relojes de tamaños contenidos. Mientras que muchos famosos optan por piezas sobredimensionadas, Trump suele mantenerse fiel a los diámetros clásicos de 36 mm o el diseño esbelto de su Vacheron Constantin. Esto crea un contraste interesante: un hombre de gran presencia física que prefiere relojes de proporciones tradicionales, dejando que sea el brillo del oro el que hable por él.

La colección de Donald Trump es un reflejo fiel de su trayectoria, donde el brillo del oro y la solidez de las marcas tradicionales construyen el uniforme de un hombre que entiende el tiempo como una herramienta de poder

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