El 68% de los comercios de relojes de segunda mano sufre más fraude

El 68% de los comercios de relojes de segunda mano sufre más fraude

El 14 de octubre de 2026, The Watch Register publicó un estudio que cifra en el 68% la proporción de comercios de relojes de lujo de segunda mano que ha notado un aumento del fraude en su negocio. Según el estudio, el 68% de los minoristas indica que el fraude va en aumento dentro de su empresa, en una investigación internacional que abarca Estados Unidos, Europa, Asia y Oriente Medio. Es la noticia más reciente del sector y apunta a un problema que ya no es marginal.

📌 Lo más destacado hoy

  • 68% de los minoristas de relojes de lujo de segunda mano reporta más fraude (The Watch Register, 14 de octubre de 2026).
  • 59% ha encontrado casos de venta de relojes falsificados, y el 57% de fraude en consignación.
  • 7% describe un aumento «dramático», según el mismo estudio.
  • 29% admite no confiar en su capacidad para detectar documentación falsa.
  • $337.585 es el PVP del Patek Philippe 5978P-010, un ejemplo de cuánto dinero se mueve en el mercado que los defraudadores quieren explotar (patek.com).

Qué revela el estudio de The Watch Register

The Watch Register es una base de datos internacional de relojes perdidos y robados que usan tiendas, joyerías, casas de empeño y casas de subastas para verificar piezas antes de comprarlas. Según su nueva investigación, los minoristas de relojes de lujo de segunda mano temen cada vez más convertirse en víctimas de fraude, y la compañía se describe como la base de datos más grande y establecida del mundo en este ámbito. El dato no procede de una denuncia aislada, sino de una encuesta a comerciantes repartidos por cuatro regiones.

La cifra del 68% se combina con otro matiz importante. Solo el 7% de los encuestados habla de un aumento dramático, mientras que la mayoría describe una escalada constante, lo que sugiere que el fraude se ha convertido en un riesgo operativo persistente más que en un episodio puntual. Para un comerciante, esa lectura implica revisar los procesos de forma permanente, no solo cuando surge un caso concreto.

Katya Hills, directora gerente de The Watch Register, ya había advertido en primavera de la misma tendencia. Según el propio organismo, más del 53% de los minoristas reportó pérdidas por haber adquirido relojes robados, y las empresas los compraron de forma involuntaria una media de cuatro veces en los tres años anteriores. El estudio de octubre añade ahora el fraude como categoría general, no solo el robo.

Falsificaciones, consignación y criptomonedas: los fraudes más frecuentes

El desglose del estudio muestra que el problema no se limita a un tipo de engaño. Los minoristas señalan que el caso más habitual es la venta de relojes falsificados, con un 59%, seguida del fraude en consignación, con un 57%, donde un reloj se entrega a otra empresa para su venta y esta no paga. Son porcentajes altos para un sector que vive de la confianza.

Le siguen las estafas con criptomonedas, señaladas por el 55% de los encuestados, y los pagos con tarjeta sin presencia física del titular, con un 46%. La cifra de fraude por suplantación de identidad alcanza el 30%, el envío postal el 21% y las solicitudes fraudulentas de devolución de cargos el 14%. El patrón es claro: el fraude se traslada a los canales digitales y a la logística de envío, no solo al mostrador.

La amenaza de los «superclones» y la documentación falsa

El avance técnico de las falsificaciones es el factor que más preocupa a los profesionales. Un reportaje publicado por Men’s Journal a partir de datos de The Watch Register describe un fenómeno conocido como «superclone», que según Oliver Horner, responsable de desarrollo de negocio de The Watch Register, supone un salto de calidad que hace que las falsificaciones resulten convincentes incluso para profesionales con experiencia. El problema afecta de forma especial a los modelos de Rolex, según la misma fuente.

La documentación tampoco ofrece garantías por sí sola. The Watch Register indica que un tercio de los relojes robados que localiza se ofrece con cajas y papeles, y que muchos de esos documentos son falsos, por lo que una tarjeta de garantía o un certificado no acreditan por sí mismos la procedencia. En el estudio de octubre, el 29% de los minoristas admite que no confía en su capacidad para detectar documentación falsificada de alta calidad.

Esta cifra cambia la forma de comprar. Un comprador que solo mira el estuche y el certificado se queda en la superficie, y los propios comerciantes profesionales reconocen esa limitación.

Por qué el dinero atrae al fraude: el ejemplo de Patek Philippe

El incentivo para los defraudadores es el precio. Como referencia, el Patek Philippe 5978P-010, presentado en la Watch Art Grand Exhibition de Milán, es un reloj de platino de 42 mm limitado a 120 piezas y cotiza a 337.585 dólares, uno de los siete relojes de edición limitada de la exposición milanesa. La propia marca lo publica en su web con ese precio, dentro de la colección Grand Complications de 2026. En euros, el precio oficial en Italia es de 318.100 euros con impuestos, según Monochrome, que citó la referencia en su primera presentación en octubre de 2026.

Este tipo de pieza tiene un doble riesgo. Por un lado, la mayoría de los coleccionistas no podrá comprarla al precio oficial, sino en subasta o en el mercado de segunda mano, donde las ediciones de exposición anteriores han alcanzado primas significativas. Por otro, cuanto más alto es el precio de referencia, más rentable resulta falsificar o revender una pieza robada. El fraude se concentra donde el margen es mayor.

El contraste con el mercado de consumo es evidente: un modelo de acero de precio medio genera menos incentivos para un ataque organizado. Los delincuentes eligen modelos con buena liquidez en el mercado de segunda mano, que son fáciles de reconocer y de vender rápido. Según The Watch Register, el Cartier Tank es, con mucho, el modelo de Cartier más robado en sus registros, según declaró en 2025 la propia entidad.

¿Qué significa esto para ti?

Si compras un reloj de segunda mano, el estudio te afecta de forma directa. La primera medida es comprobar el número de serie en una base de datos de piezas robadas antes de cerrar la operación. The Watch Register ofrece ese servicio al público, y así lo describe la propia compañía al explicar que permite a quien compra un reloj de segunda mano comprobar si una pieza en venta figura como denunciada.

La segunda medida es desconfiar de las condiciones de pago atípicas. Las estafas con criptomonedas y las solicitudes de devolución de cargos aparecen en el estudio con porcentajes elevados, por lo que cualquier vendedor que exija pagos fuera de la plataforma o que cambie el método a última hora debe encender las alarmas. Para vendedores, el riesgo se traslada a la consignación: conviene comprobar la solvencia del intermediario antes de entregar una pieza.

La tercera medida es comprar en canales que verifican la procedencia. Un reloj de precio alto, con documentación completa, debería llegar con su historial comprobable, ya sea a través de un distribuidor oficial, de una casa de subastas con garantía escrita o de un comerciante que publique su proceso de verificación. Conviene conservar la factura, el número de serie y cualquier comunicación escrita con el vendedor, porque en caso de disputa son las pruebas que sostienen la reclamación.

Publicado: 16 de octubre de 2026

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