
Las acciones de Kering se desplomaban un 11% en la mañana del viernes 23 de octubre de 2026, hasta 188,94 euros por título, después de que el propietario de Gucci confirmara otro trimestre de ventas a la baja y decidiera acelerar su plan de cierre de tiendas hasta 125 establecimientos antes de que acabe el año. La capitalización del grupo que dirige Luca de Meo quedaba reducida a 29.330 millones de euros y acumula una caída del 37,12% desde el 1 de enero, según la tabla de cotización de Zonebourse (23 de octubre de 2026). Es el correctivo más brusco de la temporada en el sector y llega un día después de que el lujo europeo volviera a dar síntomas de agotamiento.
📌 Lo más destacado hoy
- Kering cede un 11% en la Bolsa de París y cotiza en torno a 189 euros, con una capitalización de 29.330 millones.
- El grupo mantiene el plan de Luca de Meo pero acelera los cierres: objetivo de 125 tiendas cerradas a cierre de 2026.
- El contagio es limitado pero real: LVMH cae un 1,44% (382,20 euros) y Hermès un 1,05% (1.276 euros), según Zonebourse.
- JPMorgan avisa de que la mejora de deseabilidad de Gucci «sigue en sus primeras fases».
- El crudo marca máximos desde principios de mayo y presiona el consumo discrecional en Europa.
El castigo bursátil: un 11% en una mañana y un 37% en el año
La reacción del mercado fue quirúrgica. Kering se dejó un 11,06% a las 10:20 de la mañana, con 189,88 euros por acción, y amplió el castigo hasta el 11,5% minutos después, según los datos en tiempo real de Zonebourse (23 de octubre de 2026). La caída semanal supera el 12% y la anual roza el 37%, un deterioro que sitúa al grupo muy por debajo de sus competidores directos.
Porque el resto del sector también cedió, pero sin drama: LVMH retrocedió un 1,44%, hasta 382,20 euros, con 214.000 millones de capitalización, y Hermès lo hizo un 1,05%, hasta 1.276 euros, según la misma fuente. RTE cifró ese retroceso conjunto de LVMH y Hermès entre el 1% y el 1,5% en la sesión del 23 de octubre. La diferencia entre un 1% y un 11% mide exactamente lo que el mercado considera un problema de compañía y no solo de ciclo.
125 cierres: el plan de De Meo se queda corto
El grupo confirmó que mantiene la hoja de ruta de su consejero delegado, Luca de Meo, pero que acelera la poda de su red comercial hasta las 125 tiendas cerradas al cierre del ejercicio, según Free Malaysia Today y RTE (23 de octubre de 2026). La decisión tiene lógica contable —menos metros cuadrados, menos alquileres y menos coste fijo— pero también un coste estratégico: cada cierre reduce la visibilidad física de una marca que necesita recuperar tráfico para volver a vender.
El plan de De Meo pasa por hacer los precios de Gucci más atractivos para el cliente de clase media, el segmento que sostuvo el crecimiento del lujo entre 2015 y 2022 y que hoy ha recortado gasto. A esa palanca se suma la llegada a las tiendas de las nuevas colecciones firmadas por Demna como director creativo, un movimiento que el mercado todavía no ha digerido como punto de inflexión. El grupo aglutina casas como Gucci, Saint Laurent, Bottega Veneta, Balenciaga, McQueen, Brioni, Boucheron, Pomellato, Qeelin y Dodo, según el perfil corporativo recogido por Zonebourse.
Gucci: la deseabilidad sigue «en sus primeras fases»
El diagnóstico más duro llegó desde la banca de inversión. «Los avances logrados en la mejora de la deseabilidad de la marca siguen en sus primeras fases», escribió la analista de JPMorgan Chiara Battistini en una nota citada por RTE (23 de octubre de 2026). Traducido al mercado: ni el ajuste de precios ni la nueva dirección creativa han bastado para revertir la caída de ventas.
Gucci es la enseña que más aporta a la facturación del grupo y, por tanto, la que fija el relato. Su recuperación es la condición previa para cualquier reajuste del valor. Mientras esa señal no llegue, los analistas seguirán midiendo a Kering contra un listón que hoy no alcanza ni en ingresos ni en percepción de marca.
Un invierno con cuatro frentes: China, Oriente Medio, París y el crudo
El trasfondo macroeconómico explica la dureza del trimestre. La ampliación de la guerra en Oriente Medio y el endurecimiento fiscal de China sobre los grandes patrimonios presionaron en el tercer trimestre a los mayores conglomerados del lujo, según RTE (23 de octubre de 2026). Son dos mercados clave —el turismo de alto gasto y el consumo interno chino— golpeados a la vez.
A ese cuadro se suma el riesgo político en casa. Las protestas en París dejaron escaparates de Louis Vuitton destrozados e incendios de bicicletas eléctricas junto a la place Vendôme, epicentro del lujo parisino, según el mismo medio. Y el precio del crudo alcanzó su nivel más alto desde principios de mayo, lo que estrecha el margen de las familias y frena la compra de bolsos y prendas de precio elevado.
El lujo no encuentra su suelo
La promesa de recuperación que las marcas llevan meses anticipando sigue sin materializarse. En el acumulado de noticias lujo de esta semana, la conclusión es inequívoca: los directivos del sector se preparan para un invierno duro, con el consumidor europeo conteniendo el gasto y el asiático bajo presión regulatoria, tal como describe MarketScreener España (22 de octubre de 2026).
Kering afronta ahora la prueba de ejecución: cerrar 125 tiendas sin dañar la experiencia de marca, sostener el atractivo de Gucci con menos escaparates y convencer al inversor de que el suelo llegará antes de que el calendario fiscal de 2027 vuelva a poner a prueba los márgenes. La próxima cita con las cifras completas del ejercicio será el termómetro definitivo de si el plan de De Meo empieza a pagar o si el ajuste necesita una segunda vuelta.
Publicado: 23 de octubre de 2026