
Seis relojes, seis categorías y una sola marca: Chopard es la única firma que compite en seis apartados distintos del Grand Prix d’Horlogerie de Genève (GPHG) 2026, que se falla mañana, 7 de noviembre, en Ginebra, según confirmó 星島頭條 el 5 de noviembre de 2026. La pinza va del L.U.C Grand Strike, un carillón de 686 componentes, al Mystery Nut Secret Watch, un reloj-joya único con un sautoir de casi 430 quilates de diamantes. En un certamen fundado en 2001 que concentra la conversación mundial del sector, el recuento de mañana reordena el prestigio de las manufacturas independientes frente a los grandes grupos.
📌 Lo más destacado hoy
- Seis candidaturas en seis categorías: Time Only, Mechanical Exception, Sport, Gemset, Mechanical Clock y Jewellery, según Grazia (3 de noviembre de 2026).
- 686 componentes en el L.U.C Grand Strike, el reloj de sonería más complejo salido de la manufactura de Fleurier, con gongs de cristal de zafiro patentados.
- 19 piezas del Zagato Lab One Concept, con caja, puentes y platina en titanio ceramizado.
- Casi 430 quilates de diamantes en el sautoir del Mystery Nut Secret Watch, una pieza única en oro rosa ético de 18 quilates.
- 7 de noviembre de 2026: fecha del fallo en Ginebra, con el recuerdo del Aiguille d’Or logrado por el L.U.C Full Strike en 2017.
Seis piezas, seis frentes de batalla
La gesta de Chopard no es una nominación repetida en categorías afines, sino una dispersión calculada por todo el espectro del certamen. Según el recuento publicado por 星島頭條 el 5 de noviembre de 2026, la casa compite en Time Only con el L.U.C 1860, en Mechanical Exception con el L.U.C Grand Strike, en Sport con el Zagato Lab One Concept, en Gemset con el L’Heure du Diamant, en Mechanical Clock con el Beehive Chiming Table Clock y en Jewellery con el Mystery Nut Secret Watch.
El dato tiene recorrido porque el GPHG no premia catálogos, sino piezas concretas presentadas por las marcas y evaluadas por un jurado internacional. Quedar finalista en seis apartados distintos implica que una sola estructura industrial —la manufactura de Fleurier para la alta relojería y el atelier de Alta Joyería de Ginebra— cubre desde un movimiento ultradelgado de tres agujas hasta un autómata de mesa con sonería. Grazia subrayaba el 3 de noviembre de 2026 ese doble origen como la explicación del alcance de la candidatura.
L.U.C Grand Strike: 686 piezas para reescribir la sonería
La pieza llamada a pelear en Mechanical Exception es también la más compleja que Chopard ha construido en su historia en materia de relojes con sonido. El L.U.C Grand Strike reúne gran sonería, pequeña sonería y repetición de minutos en un calibre de 686 componentes, con gongs de cristal de zafiro desarrollados internamente, según detalla Grazia (3 de noviembre de 2026).
Su ascendencia es directa: el L.U.C Full Strike se llevó el Aiguille d’Or en 2017, el máximo galardón del certamen ginebrino, y el Grand Strike recoge esa arquitectura sonora para llevarla al terreno de la gran sonería. La categoría Mechanical Exception es históricamente la más dura del palmarés, porque en ella conviven tourbillones astronómicos, autómatas y mecanismos de cuerda larga. Un fallo aquí tendría un efecto inmediato en la percepción del techo técnico de la marca.
Zagato Lab One Concept: titanio ceramizado y solo 19 unidades
En Sport, Chopard rompe su propio guion con un reloj de arquitectura ultraligera desarrollado junto al estudio italiano de diseño automotriz Zagato. La caja está fabricada en titanio ceramizado, material que también se aplica a los puentes y a la platina del movimiento, según 星島頭條 (5 de noviembre de 2026). La producción se limita a 19 ejemplares.
La elección del material no es cosmética: el titanio ceramizado reduce peso y aporta resistencia al rayado, dos exigencias que el jurado del GPHG valora en una categoría donde compiten deportivos de acero y titanio convencional. El reloj monta un tourbillon, lo que añade una capa de complicación poco habitual en los finalistas de Sport. La colaboración con Zagato conecta además el producto con el universo del automóvil de alta gama, un territorio narrativo que Chopard explota desde hace décadas con su vínculo con la Mille Miglia.
Del L.U.C 1860 al Mystery Nut: los otros cuatro frentes
El L.U.C 1860 compite en Time Only y funciona como pieza conmemorativa: celebra los 30 años de Chopard Manufacture recuperando el diseño del primer reloj de la colección. Usa Lucent Steel, el calibre ultradelgado L.U.C 96.40-L y un segundero pequeño a las seis, con esfera guilloché realizada a mano en tono Areuse Blue, inspirado en el río que atraviesa el Val-de-Travers, según Grazia (3 de noviembre de 2026).
En Gemset, el L’Heure du Diamant recupera un diseño de los años sesenta de la familia Scheufele: caja de silueta cojín, bisel con diamantes talla pera y nuevo brazalete de eslabones en oro. En Mechanical Clock, el Beehive Chiming Table Clock nace de la colaboración con L’Epée 1839 y traduce el motivo de la colmena en un objeto mecánico con mecanismo de sonería, concebido para el 30 aniversario de la manufactura.
El sexto frente es el más excéntrico y el más difícil de encasillar. El Mystery Nut Secret Watch es una pieza única de pulsera-colgante cuya caja, tallada en oro rosa ético de 18 quilates y cubierta de diamantes, esconde un reloj de bolsillo con movimiento automático y fases lunares. Se presenta sobre un sautoir con cerca de 430 quilates de diamantes, según 星島頭條 (5 de noviembre de 2026). En Jewellery, la categoría premia precisamente ese ejercicio de ingeniería camuflada bajo alta joyería.
Por qué el fallo del 7-N reordena el tablero
El GPHG no es un premio de consumo: es el termómetro que fija la jerarquía simbólica del sector cada noviembre en Ginebra. Una marca capaz de colocar seis piezas en seis categorías distintas demuestra una amplitud de catálogo que muy pocas manufacturas pueden sostener, y ese argumento pesa tanto en la conversación del jurado como en la percepción del coleccionista. La comparación con los independientes es inevitable: firmas de nicho suelen competir con una o dos piezas muy trabajadas, no con un frente abierto de seis frentes.
El precedente de 2017 pesa. Cuando el L.U.C Full Strike se llevó el Aiguille d’Or, la marca convirtió una complicación de sonido en su tarjeta de presentación técnica. Nueve años después, el Grand Strike vuelve a la carga con 686 componentes y una categoría que suele decidirse por detalles de ejecución. Si Chopard suma varios galardones el 7 de noviembre de 2026, el relato de la marca cambiará de escala: dejará de ser la casa de joyería con manufactura propia para consolidarse como referencia técnica transversal.
Resumen final
Chopard llega al fallo del GPHG 2026 con seis relojes repartidos en seis categorías, una cobertura que ninguna otra firma iguala en esta edición según los recuentos publicados el 3 y el 5 de noviembre. El L.U.C Grand Strike, con 686 componentes y gongs de zafiro, es la baza técnica; el Zagato Lab One Concept, limitado a 19 unidades en titanio ceramizado, la baza de innovación. El veredicto se conocerá mañana, 7 de noviembre, en Ginebra, y afectará tanto al prestigio de la manufactura de Fleurier como al equilibrio simbólico entre grandes casas e independientes.
Publicado: 6 de noviembre de 2026