
El festival Time To Drive abre hoy, viernes 6 de noviembre de 2026, su primera edición en Miami con una jornada de pista en The Concours Club —el programa Driver’s Seat— y con el recinto de Mana Wynwood listo para recibir a más de 4.000 visitantes diarios el sábado 7 y el domingo 8, según la organización recogida por duPont REGISTRY News el 13 de octubre. Es el primer salón que pone relojes de alta gama y coches de colección en la misma planta, y lo hace fuera de Suiza, en el corredor cultural de Wynwood.
📌 Lo más destacado hoy
- El festival se celebra del 6 al 8 de noviembre en Miami: el viernes 6 es el track day en The Concours Club y el sábado 7 y el domingo 8 abre la feria en Mana Wynwood.
- La organización espera más de 4.000 visitantes diarios en el recinto ferial, según duPont REGISTRY News (13 de octubre de 2026).
- El cartel relojero incluye firmas como Chopard, MB&F y Greubel Forsey, junto a marcas independientes de coleccionista.
- Entre los coches estrella, el Maybach 57 de 2004 del vídeo «Otis» de Jay-Z y Kanye West, valorado en unos 340.000 dólares cuando era nuevo.
- El formato lo producen 0260 (Zero To Sixty), la firma de Lex Borrero, y la estratega cultural Perri Dash, creadora de Wrist Check Pod.
De un track day a 4.000 personas al día: así se monta el salón
Time To Drive no arranca con una feria, sino con una jornada de circuito. El viernes 6 de noviembre se celebra Driver’s Seat en The Concours Club, un track day reservado a coleccionistas organizado por décadas, desde los años 70 hasta los 2000. El último grupo se presenta bajo una etiqueta reveladora: «la última generación de máquinas analógicas», según el programa publicado por duPont REGISTRY News.
El grueso comercial llega el sábado 7 y el domingo 8 en el Mana Wynwood Convention Center. La previsión de más de 4.000 asistentes diarios sitúa el estreno por encima de la mayoría de salones de nicho que se celebran en Estados Unidos y lo coloca en la liga de los eventos que combinan cultura pop, motor y producto de lujo. El diario brasileño EQI+ ya avanzó el 10 de octubre que el festival nacía con vocación de unir relojes de lujo, automóviles y cultura en una sola experiencia.
Chopard, MB&F y Greubel Forsey: la relojería sale del calendario suizo
El movimiento de las marcas relojeras hacia el universo del motor no es nuevo, pero sí lo es el formato. Las grandes citas del sector —Watches and Wonders, Baselworld en su día— concentran el calendario en Ginebra y atraen a un público mayoritariamente profesional: distribuidores, prensa especializada y compradores institucionales. Time To Drive propone lo contrario, una feria de consumo en la que el visitante paga entrada, toca el producto y comparte espacio con un garaje de coches que no se venden en ningún concesionario.
La presencia de Chopard en ese cartel tiene lógica industrial: la maison de Ginebra es socio histórico de Mille Miglia desde 1988 y lleva décadas construyendo colecciones de motor. Para firmas de producción corta y precio alto como MB&F y Greubel Forsey, el interés es otro: el coleccionista de coches analógicos comparte perfil con el comprador de relojería independiente, un cliente que paga por mecánica visible, series limitadas y trazabilidad. El festival le ahorra el viaje a Suiza y le habla en su idioma.
El mercado analógico como telón de fondo
Lex Borrero, fundador de 0260 y cofundador del festival junto a Perri Dash, sitúa el contexto: en 2026 el coleccionismo se ha vuelto «más exigente» y los compradores jóvenes ponderan relevancia cultural y vínculo personal antes que la ficha técnica, según declaraciones recogidas por duPont REGISTRY News. De ahí la selección de coches: un Mercedes-Benz 190E 2.5-16 Evolution II, un W124 500E «AMG Hammer», un BMW E30 M3 Cecotto o un Porsche 911 Carrera RS 2.7 Sport Lightweight. Todos cotizan en el mercado secundario muy por encima de su precio original y todos tienen una historia que contar más allá del motor.
Ese relato es exactamente el que la relojería lleva años explotando con las reediciones de referencias históricas y las subastas temáticas. La conexión entre ambos mercados no es metafórica: Phillips, Christie’s y Sotheby’s han construido campañas cruzadas de relojes y automóviles de colección, y el comprador que puja por un cronógrafo vintage suele ser el mismo que busca un motor matching numbers. Time To Drive traslada esa dinámica del aula de subastas al suelo de una feria.
Los coches que firmarán las colas
El imán popular será el Maybach 57 de 2004 que Jay-Z y Kanye West destrozaron para el vídeo de «Otis» en 2011. Spike Jonze rodó a los dos artistas cortando puertas y techo con herramientas eléctricas sobre un coche que costaba unos 340.000 dólares nuevo; la unidad superviviente se expone tal como quedó en pantalla, dentro de la muestra Entertainment & Culture comisariada por Cart Dept. Es la pieza que mejor resume la tesis del festival: el valor ya no está en el estado original, sino en la carga cultural.
Para el aficionado a la competición estará el Porsche 963 número 7 de Porsche Penske Motorsport, el prototipo que ha ganado las 24 Horas de Daytona tres años consecutivos; la primera de esas victorias, en 2024, dio a Roger Penske su primer triunfo absoluto en Daytona desde 1969, y Felipe Nasr pilotó las tres, según duPont REGISTRY News. A ellos se suman el Porsche 964 Turbo de la película Bad Boys, un Mercedes-Benz 300 SL Gullwing, un Porsche 356 Carrera de cuatro árboles de levas, un 911 Carrera RSR Jägermeister, un 918 Spyder Weissach, un Aston Martin DB4 y un Ferrari F40.
El programa incluye además montajes en directo: Tuner Revolution llevará preparaciones de exóticos al 80% de su construcción y las terminará en el recinto durante el fin de semana con los artesanos presentes. Cart Dept. presenta Canvas Chrome, en el que el artista Mark Delmont convierte un Mercedes-Benz clásico en lienzo rodante en tiempo real.
Miami como laboratorio y la comunidad como argumento
La elección de la ciudad no es casual. Miami concentra en noviembre un calendario cultural denso —feria de arte incluida— y un ecosistema de coleccionistas privados, estudios de música y talleres de restauración que no existe en Europa con esa mezcla. Borrero lo formuló así al anunciarse el proyecto: «En 0260 creemos que la pertenencia es el nuevo lujo, y las marcas más fuertes del futuro serán las que creen comunidades genuinas» («belonging is the new luxury»).
Esa frase explica el modelo de negocio mejor que cualquier cifra. Una feria de relojes tradicional vende metros de stand; un festival híbrido vende acceso, programación y pertenencia, y abre la puerta a un público que no viajaría a Ginebra pero sí conduce un clásico hasta Wynwood. La incógnita es si el formato sostiene la expectativa de 4.000 visitantes diarios más allá del estreno y si las marcas relojeras lo incorporan a su calendario anual. La primera respuesta llegará el domingo 8 de noviembre, a la hora del cierre.
Publicado: 6 de noviembre de 2026