Tesla fija el 1 de octubre para desvelar por fin su Roadster con tecnología SpaceX

Tesla fija el 1 de octubre para desvelar por fin su Roadster con tecnología SpaceX

El próximo jueves 1 de octubre, dentro de solo cuatro días, Tesla desvelará en Waco (Texas) la versión final del Roadster de segunda generación, casi una década después de que Elon Musk mostrara el primer prototipo bajo la caja de un Semi en noviembre de 2017. Tesla ha confirmado oficialmente un evento de presentación para el 1 de octubre de 2026 en Waco, Texas, cerrando así una de las mayores brechas entre concepto y presentación de producción en la historia automotriz moderna, nueve años después de aquel lanzamiento de noviembre de 2017. La cita, reservada a inversores que llevan hasta siete años esperando su unidad, se ha convertido en la noticia de referencia del día en el segmento de los coches de lujo de altas prestaciones.

📌 Lo más destacado hoy

  • El evento se celebra el 1 de octubre de 2026 a las 20:30 horas en Waco, Texas, con invitaciones exclusivas y no transferibles para reservistas.
  • La marca promete 0 a 100 km/h en 2,1 segundos y una velocidad máxima superior a 400 km/h.
  • El paquete opcional SpaceX incorporaría 10 pequeños propulsores de gas frío integrados en la carrocería.
  • Con los propulsores activados, Musk asegura que el 0-100 km/h podría bajar de 1,1 segundos, frente a los 1,9 segundos sin ellos.
  • El sistema interno recibe el nombre en clave A71, homenaje al avión espía Lockheed SR-71 Blackbird.

Una década de retrasos que llega a su fin

El Roadster ha sido el proyecto más pospuesto de Tesla. En noviembre de 2017 Musk anunció que la producción comenzaría en 2020; en enero de 2021 la retrasó a 2022; y en septiembre de ese mismo año volvió a aplazarla hasta 2023. Desde entonces las fechas siguieron moviéndose: en noviembre de 2025 Musk ya hablaba de 2027 o 2028 y fijó una demostración para el 1 de abril de 2026, cita que tampoco se cumplió.

La confirmación definitiva llegó a mediados de septiembre. Según informó Reuters, Tesla anunció que presentará su muy esperado Roadster de próxima generación el 1 de octubre, casi una década después de su primera presentación, a través de una publicación «Go for launch» en X. El propio consejero delegado remató el anuncio con un mensaje directo confirmando la fecha del desvelamiento.

Cifras extremas y un diseño que rompe con el original

El nuevo Roadster ya no comparte apenas nada con el modelo de 2008 basado en el Lotus Elise. Mientras que el Roadster original dependía de las proporciones compactas y angulosas del Lotus Elise, con entradas de aire laterales, voladizos cortos y faros redondos, la versión de 2026 adopta un nuevo diseño con carrocería en fibra de carbono, una trompa mucho más baja y afilada y ópticas LED ultradelgadas.

En cuanto a prestaciones, la web española de Tesla continúa anunciando 2,1 segundos para alcanzar los 100 km/h, una velocidad máxima superior a 400 km/h y 1.000 kilómetros de autonomía. Son cifras que, de confirmarse en producción, situarían al modelo entre los hiperdeportivos eléctricos más rápidos jamás fabricados, por delante de referencias como el Rimac Nevera o el Lotus Evija.

El teaser oficial difundido por la marca ofrece las primeras pistas visuales reales del coche de producción. Muestra un gran alerón trasero, pilotos LED de ancho completo y cuatro toberas dispuestas horizontalmente en la parte trasera, siendo estas el elemento visual central del paquete opcional SpaceX del que Musk lleva hablando desde hace años.

El paquete SpaceX: cohetes de gas frío en un coche de calle

La gran incógnita de la presentación gira en torno a la tecnología aeroespacial que Tesla lleva insinuando desde 2018. El evento podría incluir una demostración de una edición limitada equipada con propulsores de gas frío desarrollados en colaboración con SpaceX, la empresa aeroespacial de Musk. Se trataría de la primera vez que un fabricante de coches de lujo lleva tecnología de propulsión por gas comprimido a un vehículo homologado para carretera.

El concepto técnico ya ha sido detallado por la propia marca en el pasado. El sistema utiliza gas altamente presurizado integrado en la carrocería para reforzar la aceleración, el frenado y el paso por curva, y Musk ha llegado a afirmar que un Roadster equipado con estos propulsores podría alcanzar los 100 km/h en aproximadamente 1,1 segundos, frente a los 1,9 segundos del modelo base. Esta cifra, de confirmarse en pista, no tendría parangón en ningún vehículo de producción actual, ni siquiera entre los hipercoches eléctricos más radicales del mercado.

El nombre técnico del sistema también aporta contexto sobre su origen. Este sistema tiene nombre interno, A71, un guiño al Lockheed SR-71 Blackbird, en referencia al legendario avión espía capaz de superar los 3.500 km/h, lo que anticipa el tono extremo con el que Tesla quiere posicionar el modelo dentro del reducido club de los hiperdeportivos.

Un lanzamiento con trasfondo empresarial

La fecha elegida no es casual. No parece casualidad que se haya elegido el 1 de octubre, ya que es el primer acto de Tesla en el último trimestre del año y antes de que se conozcan las cifras del trimestre anterior, lo que le da a la compañía un relato capaz de eclipsar unos resultados que no pintan muy favorables. El propio Musk ha reconocido la presión que supone cumplir por fin con las expectativas generadas durante casi diez años.

Su nivel de exigencia sobre el propio evento ha quedado reflejado en declaraciones recientes. Durante la presentación de resultados del primer trimestre, Musk describió la próxima revelación como «one of the most spectacular demos ever» y, en una entrevista posterior, añadió que necesitan público presente para demostrar que no se trata de contenido generado por inteligencia artificial, una admisión inusualmente franca sobre el escepticismo acumulado tras años de plazos incumplidos.

Para quienes siguen el mercado de coches de lujo de alto rendimiento, el Roadster representa una prueba de fuego para Tesla en un segmento dominado tradicionalmente por marcas europeas como Bugatti, Koenigsegg o Rimac. Si las cifras prometidas se confirman sobre el asfalto de Waco, el fabricante californiano podría reclamar por primera vez el título de vehículo de producción más rápido del planeta, superando a rivales de combustión y a otros hipercoches eléctricos que hasta ahora marcaban el listón del sector.

Publicado: 27 de septiembre de 2026

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