
Una Ferrari LaFerrari de 2015 pintada en Bianco Fuji —blanco perlado de tres capas— salió a subasta este sábado 7 de noviembre de 2026 sin precio de reserva en la Zürich Auction que Broad Arrow celebró en el Dolder Grand Hotel de Zúrich, con una estimación de 5,5 a 7,5 millones de francos suizos, es decir, entre 5,9 y 8,15 millones de euros. Es el lote más caro de un catálogo de más de 80 coches y el termómetro más limpio que tiene hoy el mercado de hiperdeportivos híbridos de la década de 2010.
📌 Lo más destacado hoy
- Sin reserva: la LaFerrari Bianco Fuji de 2015 se adjudica al mejor postor, sin precio mínimo garantizado, con estimación de 5,5 a 7,5 millones de francos suizos (5,9–8,15 M€).
- Más de 80 coches en el catálogo de la segunda edición de la Zürich Auction, organizada por Broad Arrow (grupo Hagerty) con el salón Auto Zürich.
- Bugatti Veyron 16.4 Grand Sport Vitesse de 2012: estimación de 2,83 a 3,59 millones de euros.
- Mercedes-Benz SLR McLaren Stirling Moss de 2009, una de 75 unidades: 2,5 a 3 millones de francos suizos.
- Referencia de 2025: la primera edición de Zúrich reunió cerca de 24 millones de euros con un 87% de lotes vendidos.
LaFerrari Bianco Fuji: el lote que se vende sin red
El coche es un coupé de 2015, de la serie que Ferrari abrió en el Salón de Ginebra de 2013 y cerró con 499 unidades. Bajo la carrocería, un V12 atmosférico de 6.262 cc y 800 CV trabaja junto a un motor eléctrico de 163 CV: 963 CV combinados, tracción trasera y un sistema HY-KERS heredado directamente de la Fórmula 1. Es, junto al McLaren P1 y al Porsche 918 Spyder, uno de los tres nombres que definieron la primera hornada del hiperdeportivo híbrido.
Lo que se subasta, sin embargo, no es solo mecánica. El Bianco Fuji fue un color de coste extra en la época y hoy funciona como diferenciador en un mercado donde los rojos clásicos y los negros han dejado de ser la norma. Según el catálogo difundido por La Gazzetta dello Sport (5 de noviembre de 2026), la casa sitúa este ejemplar entre 5,5 y 7,5 millones de francos suizos, mientras que la segunda Ferrari sin reserva del lote, una F12tdf de 2017, se estima en 1,3 a 1,5 millones de francos.
La decisión de retirar la reserva es una declaración de intenciones. Broad Arrow asume el riesgo de que el coche se venda por debajo de la estimación baja —algo que perjudicaría la lectura del mercado— a cambio de atraer postores internacionales y generar pujas desde el primer minuto. En coches de este nivel, la ausencia de reserva suele interpretarse como confianza del vendedor en la liquidez del momento.
Veyron Vitesse, Senna y SLR Stirling Moss: el resto del cartel
El catálogo no se agota en Maranello. La otra pieza de gran cilindrada es una Bugatti Veyron 16.4 Grand Sport Vitesse presentada en el Salón de Ginebra de 2012, con el W16 de 8.0 litros y cuatro turbos que rinde 1.200 CV y que en 2013 firmó el récord de velocidad para un roadster de serie. Su horquilla: 2,83 a 3,59 millones de euros, según el mismo recuento del diario italiano.
En el capítulo de tirada corta aparecen una McLaren Senna de 2019 con apenas 131 kilómetros (1,1–1,4 millones de francos suizos) y una Mercedes-Benz SLR McLaren Stirling Moss de 2009, una de las 75 unidades construidas para conmemorar la victoria del británico en la Mille Miglia de 1955, tasada en 2,5 a 3 millones de francos. La acompañan una SLR McLaren Edition Roadster de 2008 —una de seis— y una SLR Coupé de 2005.
El resto del cartel mezcla deportivos modernos y clásicos cotizados: una Audi Sport Quattro de 1985 en Rojo Tornadorot, uno de los 214 ejemplares de batalla corta del Grupo B, con estimación de 680.000 a 780.000 francos; una Mercedes-Benz 300 SL Gullwing Coupé de 1955; un Alfa Romeo RZ de 1996; el BMW 3.0 CSL del expiloto de Fórmula 1 Nick Heidfeld y el coche de gira de KITT, el Pontiac Trans Am de la serie El coche fantástico vinculado a David Hasselhoff. Un surtido que explica por qué estas citas se han convertido en el escaparate de temporada de los coches de lujo.
Por qué esta LaFerrari marca el techo del híperdeportivo híbrido
El segmento híbrido de los años 2010 ya no compite contra el mercado de clásicos: compite contra el hiperdeportivo nuevo. Con Ferrari, McLaren y Porsche produciendo hoy generaciones electrificadas de tirada limitada, el coleccionista se enfrenta a una elección de asignación de capital. Una LaFerrari sin reserva ofrece algo que un pedido nuevo no puede dar: entrega inmediata y certeza de propiedad.
A eso se suma la escasez estructural. Las 499 unidades del coupé se repartieron entre clientes seleccionados por la marca y una parte relevante de ellas permanece en colecciones cerradas, sin intención de venta. Cuando una sale a plaza —y más en un color poco habitual— el número de compradores potenciales supera con holgura el de coches disponibles, lo que empuja la puja hacia arriba independientemente del estado del mercado general.
La pregunta que se hará el sector es concreta: ¿el martillo supera los 8 millones de euros? Por encima de esa cifra, el mensaje sería que el híperdeportivo híbrido de primera generación ha dejado de ser una compra de nicho para instalarse en el territorio de los clásicos consagrados. Por debajo de la estimación baja, el diagnóstico sería el contrario: un mercado más selectivo, que penaliza la ausencia de historial competitivo y premia solo la especificación excepcional.
Qué mira el comprador cuando no hay red de seguridad
En una subasta sin reserva, el precio final depende menos de la narrativa y más del expediente. Kilometraje, continuidad del historial de mantenimiento, certificación de la configuración original por parte de Ferrari Classiche y estado de la pintura —un tricapa blanco es más exigente de conservar que un sólido— son los cuatro factores que deciden la diferencia entre un buen y un mal resultado.
El kilometraje funciona aquí como arma de doble filo. Los ejemplares con muy pocos kilómetros, como la Senna de 131 km del mismo catálogo, cotizan al alza porque se venden como objeto de colección y no como coche; los que han rodado pierden ese aura pero ganan credibilidad de uso. En la LaFerrari, el comprador institucional tiende a priorizar la segunda opción si el historial está documentado, porque garantiza que el coche ha sido mantenido en funcionamiento y no solo almacenado.
Zúrich quiere repetir el 87% de 2025
La edición anterior de la Zürich Auction, celebrada en 2025, cerró con alrededor de 24 millones de euros y un porcentaje de venta del 87%, según las cifras que maneja La Gazzetta dello Sport. Con más de 80 coches en el catálogo y la colaboración del salón Auto Zürich, la casa aspira a superar ese registro, y la LaFerrari es el activo llamado a sostener la media.
Al cierre de esta edición, Broad Arrow no había confirmado oficialmente el importe de adjudicación del lote estrella. El resultado —y su distancia respecto a los 8,15 millones de euros de la estimación alta— quedará como la referencia con la que se medirá la próxima gran cita europea de hiperdeportivos.
Publicado: 8 de noviembre de 2026