
LVMH ha dejado de ser una de las diez empresas más valiosas de Europa por primera vez desde 2017, un golpe simbólico para el gigante francés del lujo que en 2023 llegó a ser la compañía más cotizada del continente. El desplome, confirmado a mediados de septiembre y que sigue marcando el sector a 29 de septiembre de 2026, resume el momento más delicado que atraviesa la industria del lujo en más de una década.
📌 Lo más destacado hoy
- LVMH ha perdido su puesto entre las 10 mayores cotizadas de Europa, algo que no ocurría desde 2017.
- Su capitalización bursátil cayó a 201.000 millones de euros (232.000 millones de dólares), por debajo de L’Oréal y Siemens.
- Las acciones acumulan una caída cercana al 37% en lo que va de 2026 y del 55% desde su máximo de 2023, cuando superaban los 900 euros.
- Bernard Arnault salió de la lista de las 10 mayores fortunas del mundo según el índice Bloomberg Billionaires.
- Bank of America estima ahora un crecimiento del 4% para el sector de lujo en el tercer trimestre de 2026, tres puntos menos que en el segundo.
LVMH sale del top 10 europeo: la señal que sacude a las noticias lujo
LVMH perdió su corona como la empresa más valiosa de Francia y cayó fuera de las diez mayores cotizadas de Europa, un giro simbólico para el gigante del lujo que lideró el mercado regional durante el boom pospandemia. Las acciones cayeron un 2,6% ese martes, reduciendo su capitalización bursátil a 201.000 millones de euros (232.000 millones de dólares) y situándola justo por debajo de L’Oréal SA y Siemens AG. Según Bloomberg, este movimiento sacó a LVMH del top 10 europeo por primera vez desde 2017, mientras una cesta de acciones de lujo europeas elaborada por UBS cayó alrededor de un 1,6%.
La magnitud de la corrección no tiene precedentes recientes en el sector. LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SE, la empresa más valiosa de Europa en su pico de 2023, cuando las acciones superaron los 900 euros por título, ha caído alrededor de un 55% desde entonces. Y el deterioro se ha acelerado este año: en lo que va de año, las acciones del conglomerado acumulan una caída próxima al 37%, con el precio regresando a los niveles de la etapa de la pandemia, cuando los confinamientos forzaron el cierre de comercios en todo el mundo, y una magnitud de desplome similar a la registrada durante la crisis financiera mundial.
China, Oriente Medio y una disputa por marca registrada
Las causas del desplome combinan factores estructurales y episodios puntuales. La demanda de lujo se ha enfriado en el crucial mercado chino, mientras que el conflicto en Oriente Medio ha golpeado más recientemente el gasto en los principales centros de compras. A esto se suma un incidente reputacional concreto: Louis Vuitton, la marca más rentable de LVMH, se ha enfrentado recientemente a una reacción negativa de los consumidores en China a raíz de una disputa sobre marcas registradas con una empresa local de té, lo que ha agravado sus dificultades en el país. Varias agencias de valores han rebajado sus calificaciones y sus objetivos de precio como consecuencia.
El analista Vincent Juvyns, jefe de estrategia de inversiones de ING en Bruselas, resume el sentir del mercado: «Quienes sostienen que Europa ha vuelto se equivocan; Europa no ha vuelto: lo que nos dice LVMH es que su principal motor de crecimiento, el lujo, está roto». Una frase que ha circulado en la prensa financiera europea como resumen del momento que vive el sector.
Los números detrás de la caída: qué dicen los resultados de LVMH
El deterioro bursátil no es solo percepción de mercado; está respaldado por cifras concretas. LVMH reportó ingresos del primer semestre de 2026 de 38.600 millones de euros, un 3% menos en cifras reportadas. El beneficio de operaciones recurrentes se situó en 8.700 millones de euros, un descenso del 4%, mientras que el beneficio neto del grupo se mantuvo estable en 5.700 millones de euros, con un margen operativo del 22,5% y un flujo de caja libre de unos 4.100 millones de euros.
Hay, no obstante, algún matiz positivo entre los datos negativos. El crecimiento se aceleró en el segundo trimestre hasta el 3% orgánico (o el 4% excluyendo el impacto del conflicto en Oriente Medio), y la división de moda y marroquinería volvió al crecimiento orgánico en el segundo trimestre, algo relevante al ser la principal fuente de ingresos del grupo. Aun así, el impacto en la fortuna personal de su presidente ha sido severo: según el índice Bloomberg Billionaires, su patrimonio neto cayó en unos 65.000 millones de dólares desde el inicio de 2026.
Bank of America recorta previsiones para todo el sector del lujo
El caso LVMH no es aislado. Según el último informe de Bank of America, citado por Investing.com, la demanda mundial de artículos de lujo se desaceleró entre 2 y 3 puntos porcentuales en lo que va del tercer trimestre en comparación con el segundo, impulsada principalmente por una base de comparación más exigente. La ralentización se concentró en julio y las dos primeras semanas de agosto, con una mejora de las condiciones desde mediados de agosto hasta las dos primeras semanas de septiembre.
Las proyecciones del banco estadounidense confirman que el frenazo continuará: Bank of America estima un crecimiento de los ingresos del sector del lujo del 4% en el tercer trimestre de 2026, es decir, 3 puntos porcentuales por debajo del segundo trimestre, sobre una base de comparación 6 puntos porcentuales más exigente. Y de cara al próximo ejercicio el panorama no mejora sustancialmente: la entidad ha reducido recientemente sus previsiones para 2027 y ahora proyecta un crecimiento de los ingresos del 4%, con un 3% para el lujo blando y un 6% para el lujo duro, mientras el sector del lujo cotiza a un ratio precio-beneficio de 20 veces, en el extremo inferior de su rango habitual de entre 20 y 25 veces.
Este dato del ratio precio-beneficio es clave para entender por qué los inversores institucionales han decidido rebajar su exposición al sector: el lujo, tradicionalmente valorado con primas superiores al resto del mercado por su capacidad de fijación de precios y márgenes elevados, empieza a cotizar como un sector cíclico convencional, sin la prima de crecimiento que sostuvo su valoración durante el boom de 2021-2023.
Qué implica esta corrección para el comprador de lujo
Para el consumidor final, la corrección bursátil no se traduce necesariamente en rebajas de precio: las maisons de LVMH, Kering o Richemont mantienen su política de subidas anuales en piel, relojería y joyería, ya que el posicionamiento de marca sigue siendo la prioridad estratégica frente a la presión de márgenes. Sin embargo, sí anticipa un mercado secundario más cauteloso, con menor apetito especulativo en artículos de edición limitada y una selección más exigente por parte de coleccionistas de relojería y marroquinería de alta gama, que en los últimos meses han mostrado predilección por piezas con procedencia y rareza verificadas antes que por lanzamientos genéricos de temporada.
La resistencia de la división de moda y marroquinería en el segundo trimestre, sumada a la mejora de las tendencias de demanda detectada por Bank of America entre mediados de agosto y las primeras semanas de septiembre, sugiere que el peor momento del ciclo podría estar quedando atrás, aunque el mercado bursátil aún no lo refleja con claridad. Septiembre, mes que concentra buena parte de las ventas de cara al otoño en el hemisferio norte, será determinante para confirmar si esta mejora se consolida de cara a los resultados del tercer trimestre que las grandes casas de lujo publicarán en las próximas semanas.
Publicado: 29 de septiembre de 2026