
Un F.P. Journe Tourbillon Souverain con estimación de hasta 3,8 millones de dólares protagonizó la puja de relojes más comentada en redes esta semana, tras la subasta «Important Watches» de Sotheby’s celebrada en Hong Kong el 18 de septiembre de 2026. La cifra ha disparado las búsquedas en foros de coleccionismo y ha reavivado el debate sobre si la marca independiente francesa está a punto de desbancar a Patek Philippe como la firma más rentable del mercado secundario.
📌 Lo más destacado hoy
- Sotheby’s Hong Kong vendió el 18 de septiembre de 2026 dos F.P. Journe Tourbillon Souverain procedentes de Sincere Fine Watches con estimaciones de hasta 3,8 millones de dólares cada uno.
- La casa adelantó su calendario respecto a las grandes ventas tradicionales de Ginebra y Nueva York del otoño.
- Sotheby’s incluyó también diez ejemplares Rolex Bubbleback y decenas de relojes de bolsillo históricos en el mismo catálogo.
- El mercado sigue mirando de reojo la subasta de Sotheby’s en Londres del 28 de septiembre de 2026, con cuatro Rolex Daytona únicos, uno por estación del año.
- François-Paul Journe, fundador de la maison, lleva varias temporadas seguidas acumulando resultados extraordinarios en subasta, según recoge el sector especializado.
F.P. Journe, la firma independiente que dispara el mercado
Sotheby’s realizó Important Watches en Hong Kong el 18 de septiembre, adelantándose a las grandes ventas de Ginebra y Nueva York que tradicionalmente concentran buena parte de la atención durante el otoño. Dos F.P. Journe Tourbillon Souverain realizados para Sincere Fine Watches aparecieron entre sus principales lotes, ambos con estimaciones cercanas a los 1,9-3,8 millones de dólares. La elección de septiembre como fecha de apertura de temporada no es casual: la casa británica quiere capturar el interés de los coleccionistas asiáticos antes de que la atención se desplace hacia Europa y Estados Unidos.
Journe lleva varias temporadas acumulando resultados extraordinarios y aumentando su presencia en las grandes subastas, un fenómeno que los especialistas del sector vienen documentando desde hace meses. El fundador, François-Paul Journe, creó su firma bajo el lema «Invenit et Fecit» y su primer modelo, el Tourbillon Souverain con remontoire d’égalité, se ha convertido en el buque insignia de la manufactura ginebrina en el circuito de coleccionismo internacional.
La cifra de referencia en el mercado la marcó el propio modelo Tourbillon Souverain «T», que se vendió por 8.360.523 dólares en 2024 en Phillips Bacs & Russo, un hito que sigue funcionando como termómetro de hasta dónde está dispuesto a llegar el coleccionismo por las piezas más raras de la manufactura independiente.
El precedente de abril: Hong Kong ya rompió récords con Cartier
La plaza asiática no es nueva en esto de pulverizar cifras. En una edición anterior de Important Watches, Sotheby’s fijó seis nuevos récords mundiales, convirtiéndose en la venta de relojes más exitosa de su historia, con un total superior a los 52 millones de dólares, consolidando Hong Kong como la plaza de subastas de relojes más potente de Asia.
Entre los lotes que hicieron historia entonces, un Cartier London Crash de oro amarillo de 1987 se vendió por 15.616.000 HKD, un Cartier London Tank J.J.C. Allongée de 1992 alcanzó 1.992.512 dólares, y también se batieron récords con un A. Lange & Söhne referencia 701.007 (1.322.897 dólares) y un Patek Philippe ‘La Maison Platine’ referencia 2552 (767.607 dólares). Aquella jornada demostró que el apetito por piezas vintage de autor sigue creciendo, incluso por encima de referencias deportivas más mediáticas como Daytonas o Nautilus.
El comportamiento del mercado en esa cita confirmó una tendencia estructural: según recoge la prensa especializada en horología, la jornada reunió trece horas de subasta continua, más de 800 pujadores activos de más de 50 países, un incremento del 50% en participación respecto a la temporada anterior, con el 97% de los lotes vendidos y más de la mitad por encima de la estimación más alta. Son cifras que explican por qué Hong Kong se ha convertido en el nuevo epicentro relojero, desplazando parte del protagonismo que históricamente ostentaban Ginebra y Nueva York.
Cartier, la obsesión inesperada de los coleccionistas
El fenómeno Cartier no es anecdótico. En una subasta previa de Sotheby’s en la misma plaza, un raro Cartier London Crash vintage —el icónico modelo de caja irregular que parece derretirse— rompió un récord histórico al venderse por 1,99 millones de dólares, convirtiéndose en el reloj de pulsera de Cartier más valioso jamás vendido en subasta, según informó la propia casa de subastas.
La pieza, fabricada en 1987, fue adquirida por Shinsuke Sakimoto, CEO de Valuance Holdings, la compañía japonesa que meses antes había comprado el primer bolso Birkin de Hermès, otro síntoma de cómo los grandes coleccionistas de lujo diversifican entre categorías. El director global de relojes de Sotheby’s, Joey Luk, confirmó entonces que el 97% de los lotes se vendió, y más de la mitad superó las estimaciones más altas, un dato que refuerza la solidez de la demanda asiática por piezas de coleccionista.
El impacto no se limita al terreno de las subastas. El desempeño de Cartier coincide con un alza sostenida en el valor de sus relojes en el mercado secundario: según el marketplace Chrono24, las piezas de la casa parisina han incrementado su valor en la última década, incluso por encima de algunos modelos de Rolex. Para el comprador español que sigue el mercado de relojes vintage como inversión alternativa, es una señal clara de hacia dónde se mueve el capital coleccionista.
Lo que viene: la próxima cita en Londres
El calendario relojero de septiembre no se detiene. El 28 de septiembre saldrán a subasta en Londres los cuatro Rolex Daytona Four Seasons, cuatro relojes, cuatro estaciones y exactamente un ejemplar de cada uno, una operación que ya ha generado enorme expectación mediática por tratarse de la primera subasta benéfica de este tipo organizada directamente por la marca ginebrina.
Mientras tanto, la propia Sotheby’s amplía el foco hacia categorías menos deportivas: la casa llega a Hong Kong con decenas de relojes de bolsillo importantes y una colección de diez Rolex Bubbleback, dos segmentos que hasta ahora vivían lejos del protagonismo de los deportivos de acero que han dominado la conversación reciente en el mercado. Esta diversificación de catálogo sugiere que las casas de subastas buscan nuevos nichos de rareza ante la saturación de modelos icónicos ya sobreexplotados comercialmente.
Para el aficionado español que sigue estas citas desde la distancia, el mensaje es claro: la temporada de subastas de otoño de 2026 se presenta como una de las más activas de los últimos años, con la relojería independiente —Journe a la cabeza— compitiendo de tú a tú con las grandes maisons históricas por el favor de los coleccionistas más solventes del planeta.
Publicado: 27 de septiembre de 2026